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Del redondeo, el teletón y otros demonios

2 diciembre, 2009

Carlos Morales Tapia

Cuando se trata de ayudar, no hay imposibles
Copela con el teletón éste 3 y 4 de diciemble o cuello

Que fácil es ayudar a la tropa solar,
la caravana en harapos de todos los pobres;
que fácil es suspirar, ante el gesto del hombre
que cumple un deber
y regalarle ropitas, a la pobrecita, hija del chofer
que fácil de enmascarar
sale la oportunidad.
Silvio Rodríguez “Canción en Harapos”

A nivel mundial, gracias a la globalización y tratados de comercio internacionales, así como también a gobiernos corruptos de todos los niveles en todos los países, sin excepción, los habitantes del tercer planeta del sistema solar de la vía láctea, estamos padeciendo la falta de monetario en nuestros bolsillos, lo demás, ya es historia y en México y para el PRI, antes que el 2010, está el 2012 –Ojo al gorila-

Ya en 1900, el periodista y escritor Martín Luis Guzmán, señalaba en sus textos la importancia de la educación en el país, amén de la importancia de aplicar, al pie de la letra –y no blofeando ni esnobistamente para parecer más cercano a la gente- las leyes juaristas y las enseñanzas del maestro –léase: del indio de San Pablo Guelatao que nunca fue ladino- para bien de nuestra nación.

Sin embargo, el autor de “El Águila y la serpiente” (pueden encontrar la edición barata en la colección Sepan cuantos… de editorial Porrúa en su librería preferida) escribió, años más tarde y desde un autoexilio en el país del norte, un par de ensayos que, aún cimbran nuestro suelo a pesar del tiempo, me refiero a: A orillas del Hudson y La querella de México (difícil pero no imposible de encontrar, tal vez la consigan en La Rueca de Ghandi matriz, fue una edición de obsequio por el día del libro, en la década de los 80’s, cuando gobernaba el PRI y sí importaba la educación)

En estos ensayos, por los que no recibió el Nobel de literatura, Martín Luis Guzmán plasma, de manera crudelísima (no de estar crudo, sino de la crudeza de la realidad que siempre supera a cualquier ficción, presidente de la república, alcalde o gobernador y porqué no, hasta secretarios de gobernación o gobierno, según sea el caso, estado o municipio) la realidad mexicana, nuestra realidad, la que nos han estado inculcando desde hace más de 500 años.

No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió cantó el poeta, así que no se emocionen, no va por ahí el asunto, pero es claro que, a nuestro país, las luchas intestinas le han servido para cambiar los poderes de la izquierda a la derecha o viceversa, de liberales a conservadores o viceversa, de priistas a panistas y lo que falta. (No se enojen pero, el que sabe, sabe y cuando digo luchas intestinas, los maestros de Elba Ester les dicen Independencia y Revolución, los del SETSE al vino, vino y al PAN que chintrolas, lo que quieran)

Mientras tanto, los que seguimos pagando el costo económico de estas decisiones, somos los consumidores finales, los que no se ponen a pensar que, por cada vez que redondeas, no estas apoyando a la educación o a cáritas o a lo que se les ocurra, por cada peso que aportas al teletón, no estas ayudando a construir centros de rehabilitación, por cada llamada que haces, no estas ayudando a impulsar a las comunidades rurales…

Fijate bien: Por cada centavo que “redondeas”, estas apoyando la economía de los grandes evasores fiscales que tiene nuestro país, por cada peso que das al teletón, estas apoyando a la gran empresa que mantiene calmadas a las multitudes (pa’ que no se vuelvan otro dolor de estómago el año que entra) con su programación de miércoles a martes, por cada llamada que haces, ayudas a que la mayor empresa de telefonía en Latinoamérica (de lo que se perdió el gobierno gracias a la corrupción) le quite a tus hijos, literalmente, el pan de la boca.

Y es que, fiscalmente, si compruebas que, durante todo un año fiscal o parte de el, has apoyado a causas nobles y justas y has dado fuertes cantidades de dinero para ello, el fisco (antes Lolita hoy el SAT… simplemente) devuelvan a esas empresas (o reembolsen que es lo mismo o regresen) el dinero invertido en esas “acciones altruistas”.

Es increíble ver como televisa ha convencido a otras empresas de pagar menos impuestos, donando dinero para el teletón y por cada 10 pesos que pagas por un yogurt light, la compañía envasadora y procesadora de lácteos de vacas contentas dona 10 centavos (que tú pagaste y que te aumentó la tienda de autoservicios en tu compra) y que si los sumas dan cantidades sorprendentes que, más tarde, porque has comprobado que fue una inversión para causas nobles, el SAT te los devuelve en la declaración anual de impuestos…

Pero eso no es todo, porque los grandes consorcios y fundaciones (Televisa, Telmex, Azteca, Velasco Chedraui, la de los Oxxo y un largo etcétera) no pierden ese dinero sino que, es dinero que TÚ, con tu compra, con decir sí cuando te preguntan si quieres redondear 10, 15 o 20 centavos y hasta 50 en cada compra, en cada llamada que aceptas o haces a los números que te indican a través de la programación de Televisa o TvAzteca, con cada peso que das al teletón… en fin.

Y a estas alturas me dirás ¿Y a ti que te importa lo que haga con mi dinero? Sólo responderé: ¿sabes cuales fueron los únicos diputados veracruzanos que votaron en contra de la ley de ingresos? Claro, una pregunta no se responde con otra pero si te digo que, los 70 mil millones de pesos de presupuesto para el estado de Veracruz, con el que se puede pagar la deuda bursatilizada (Y que me quedé esperando la explicación que me iban a dar al respecto y espero que con esto, Erick Lagos no me vaya a decir que el mar es muy profundo porque le responderé: ¿Tienes el valor o vas a mandar a otros… como siempre?)

Los y las ciudadanas mexicanos, a partir de los 18 años –es decir, en edad de votar- deben pensar muy bien lo que van a hacer, elegir gobernantes no es cosa de juego pues, en ello, no va sólo nuestro futuro, sino el de nuestros hijos y nietos; en nuestro país, desde el emperador Agustín de Iturbide hasta Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, la corrupción tiene el mismo nombre y sus padres siguen siendo los mismos: Nosotros.
Lo que hagas con tu dinero no me importa pero, si con tu dinero me estas empujando a que me cobren más impuestos aprobados por los diputados veracruzanos, esos de la fidelidad, los delfines y panistas que llegaron por la vía pluri y que se portaron como la chimoltrufia (yo como digo una cosa digo otra) y que a algunos de ellos los están promoviendo para el relevo en la gubernatura veracruzana, entonces, si te reclamo porque, la verdad, te explico:

No tengo ninguna campaña de redondeo para apoyar a los pobrecitos e infelices niños discapacitados, ni para donar computadoras a las zonas rurales en donde, las más de las veces, ni luz eléctrica (porque del sol sí) hay, porque no tengo tarjetas de un kilo de ayuda pa’ los hambrientos de allá en el rancho grande, ni mucho menos, te digo que lo hagas por mi porque entonces, obviamente me vas a mandar al carajo porque: ni soy Televisa ni hago anuncios en donde digo que levanto más manos de diputados priistas, o doy más pasos que un gobernador fiel…

En fin (no, no fue censura, creo que fue suficiente) que cuando llego a pagar impuestos me dicen: USTED NO PUEDE GASTAR MÁS DE LO QUE GANA EN SU NEGOCIO PORQUE ÉSTE NO DA PA’ TANTO, POR LO TANTO, NO SE LE PUEDE REEMBOLSAR EL EQUIVALENTE… (Cualquier parecido con alguien, no es mera coincidencia) los demás, los asalariados, los comisionistas, los… el resto pues, les descuentan los impuestos vía nómina o el descuento ya va incluido en su recibo, por eso no se dan cuenta…

Pero que tal: aumentó el cigarro, la chela y el chupe y nadie dijo nada, aumentó el diesel y los transportistas (que ya no pudieron negociar ni aumento ni diputaciones otra vez, porque los transportistas en su mayoría han sido diputados locales o federales y nombres sobran) aumentaron el pasaje, aunque ya lo habían acordado con Fidel, pero se les alebrestó la estudiantada y fueron sólo algunos y no creo que, al igual que los que se han estado plantando en la Lerdo a excepción de los músicos mandados desde los vecinos municipios de Xico y Teocelo y Coatepec, los haya pagado mi amigo Reynaldo Escobar (ojalá me diga que no es verdad o me demande por lo que escribo)

Total, que en este momento quedan menos de 30 días para el 2010 y si en nuestro país la historia y la histeria colectiva son cíclicas –las condiciones están dadas, así que aguas- habrá que irse preparando para otra revolución que ha de patrocinar Gatorade y Niké y se verá a través de Sky o Megacable en sus canales de ppv (hay que sacarle una utilidad también a la desgracia, no crean que porque usted no está solo la ayuda es de a grapa)

Finalmente: ¿Sabe usted cuánto devuelve la Secretaría de Hacienda o el SAT –que es lo mismo- a estas grandes empresas altruistas? No se preocupe si no lo sabe, baste saber que, es lo suficiente como para haber negociado el paquete de ingresos de la federación, y para que Fidel Herrera negociara lo que han llamado, presupuesto històrico de –repito- 70 mil millones decesos, a través de los 17 diputados federales priístas (Ahued, Vázquez Saút y Flores Espinosa demostraron que no era obligatorio aceptar la orden del gobernador, se pudo votar en Contra (Ahued-Saút) o abstenerse (Flores Espinoza) pero qué me importa… usted siga regalando su dinero a quienes, por su culpa, nos la dejan ir y sin saliva…

Se recibe escombro: yo.acuso.blog@gmail.com

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