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VUDU LUNCH

26 mayo, 2009

LUIS GUILLERMO FRANCO

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Vamos a Haití. En esa isla caribeña existe una delicia culinaria que lo mismo puede ser postre o platillo principal, que mantiene fuertes y sanos a muchos niños de vecindarios misérrimos. Lo destacado es que la materia prima es una fuente importante de calcio y además sirve para prevenir la diarrea. La ingesta calórica de muchos haitianos depende de unas crujientes galletas preparadas con azúcar, mantequilla y una pizca de sal. El ingrediente base para elaborar la masa, es arcilla de la planicie central. Comer lodo es de una lógica truculenta, porque en un periodo de casi dos años, la inflación ha representado cerca del 40%, lo que explica la carestía en que se ubican los alimentos que nosotros llamamos canasta básica. Una buena proporción de los habitantes no tiene dinero y por ende no hay otra manera de alimentarse.

El articulo 89 fracción décima de la Constitución General de la República, en donde se precisan los principios de política exterior que distinguen al Estado Mexicano, se habla del imperativo de proporcionar ayuda en la cooperación internacional para el desarrollo. Es una muestra genuina del espíritu altruista que siempre ha mostrado el pueblo ante la adversidad. De esta forma acabo de describir una escena brutal en donde se demuestra que Haití es un estado fallido, puesto que su clase gobernante no ha podido satisfacer las necesidades fundamentales para la vida. Engullir tierra puede funcionar como antiácido, para evitar nauseas y también para obtener calcio, pero los beneficios son mínimos, considerando la cantidad de bacterias, parásitos y residuos químicos que podemos introducir a nuestro organismo.

En el artículo primero, apartado tres de la Carta de las Naciones Unidas (ya la cuestión de la efectividad de la misma es otro rollo), establece directamente que uno de los propósitos de la organización es “realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión”.

Ahora resulta que por apoyar, somos rechazados por el paupérrimo. La influenza pandémica que se encuentra en numerosas latitudes del planeta, ha levantado una psicosis al respecto, por considerarse erróneamente una enfermedad mortal. Ese temor puede desplazarse a situaciones de evidente discriminación, como lo es la no aceptación de la carga que transportaba la embarcación de la Marina Nacional conocida como “Huasteco”. Apenas en el mes de marzo, efectivos militares se encargaban de colocar las 70 toneladas de granos, leche en polvo y enlatados. El destino era Puerto Príncipe. Nadie contaba que la plaga del A/ H1N1 llegaría al valle de México y posteriormente se convertiría en menos de una semana en una emergencia sanitaria de carácter global.

El terror y el miedo al contagio provocó esta decisión. Pero también habría que preguntarse si hubo una solicitud por parte del Embajador de Haití en nuestro país, Señor Idalbert Pierre-Jean. Es bochornoso y lamentable que haya ocurrido esto. La ignorancia es temeraria, porque el manejo de las despensas enviadas, hace prácticamente imposible la propagación de la pandemia. Las n ocasiones en que se ha tratado el tema por los medios, ha quedado claro que el virus se contagia por inoculación y no por ingesta.

Que me disculpen, pero son mejores nuestros frijoles con arroz, a sus panqués de barro. La nota diplomática –que no se ha hecho pública- debió ser un desastre. Es inevitable “politizar” el asunto, pero esto no implica el descrédito o el afán protagonista. ¿Imagina usted que tenga razón el abogado veracruzano Daniel Galindo Moreno? En su calidad de dirigente municipal del PRI, pero ante todo como ciudadano preocupado porque no haya desvío de recursos a las campañas de diputados federales, pidió al gobierno federal que se esclareciera el destino de las mismas y que no fueran apoyo electoral de los candidatos emanados del PAN.

Lo delicado del asunto es la manera en que pudiera presumirse que efectivos de la Marina Nacional sean utilizados indirectamente en el supuesto terrible y aberrante que nadie quiere: una elección de estado, utilizando todos los recursos públicos para favorecer al PAN. Ante el escenario de una votación competida, no le sirve al país que una institución que es reconocida como nuestras fuerzas armadas, se encuentren inmiscuidas con la consecuente desacreditación. Ante la crisis sanitaria, la guerra que ha implementado Felipe Calderón contra el narcotráfico y la depresión económica mundial, a regocijarse con un lunch de galleta de arcilla.

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